Directores: Gustavo Kohan, Mariano Moro

Coordinadores por Especialidad
Gastroenterología: Dra. Analía Pasqua
Diagnóstico por imágenes: Dr. Mariano Volpacchio
Endoscopía: Dr. Federico Marcaccio
Anatomía patológica: Dra. Mirta Kujaruk
Oncología: Dra. Marcela Carballido
Cirugía: Dr. Oscar María Mazza
Nutrición: Lic. Marisa Canicoba

Participantes
Analía Pasqua, Mariano Moro, Lisandro Alle, Sandra Basso, Marisa Canicoba, Pablo Capitanich, Marcela Carballido, Federico Cayol, Javier Crisci, Diego Fernández, Lucas Granero, Silvia Gutiérrez, Eduardo Javier Houghton, Hui Jer Hwang, Zohar Jastreblansky, Mirta Kujaruk, Tomás Lancelotti, Federico Marcaccio, José Mella, Eduardo Mullen, Nicolás Muñoz, Jorge Nefa, Luciana Olivero, Elisa Panelli, Sebastián Piaggio, Juan Carlos Spina, Graciela Uranga, Lucio Uranga, María Laura Vergara, Anabel Villagra, Mariano Volpacchio, Natalia Zavaroni, Oscar María Mazza, Gustavo Kohan

Puntos Claves

  • El Adenocarcinoma Ductal de Páncreas (ADCP) es una de las neoplasias malignas más letales; el 80-85% de los pacientes presenta una enfermedad avanzada al momento del diagnóstico y la tasa de sobrevida a 5 años es del 9%.
  • Si bien no está recomendado realizar pesquisa de cáncer de páncreas en la población general, es mandatorio identificar a los individuos con predisposición heredada y/o factores de riesgo tóxicos y metabólicos.
  • Las lesiones consideradas precursoras del ACDP son la Neoplasia Intraepitelial Pancreática (PanIN), la Neoplasia Mucinosa Papilar Intraductal (IPMN) y la Neoplasia Quística Mucinosa (NQM), cuyo manejo apropiado es fundamental.
  • Para la estadificación del ACDP, la interpretación sistemática y ordenada de las imágenes es clave y el informe debe incluir en forma mandatoria una serie de ítems, teniendo en cuenta que las imágenes son uno de los pilares en los que se basarán las decisiones terapéuticas.
  • La ecoendoscopía es una herramienta útil para el diagnóstico, la estadificación y el manejo de algunos síntomas o complicaciones del ACDP.
  • El estudio citológico y de la pieza quirúrgica deben seguir estrictos protocolos para garantizar diagnósticos confiables. De la misma forma, la nomenclatura de los informes citológicos y anatomo-patológicos debe ser estandarizada para asegurar interpretaciones homogéneas y universales.
  • La resecabilidad del ACDP se define teniendo en cuenta la combinación de tres factores: las características locales del tumor con respecto al contacto con las estructuras vasculares, factores biológicos evaluados por biomarcadores como el CA 19-9 y el performance status del paciente.
  • El cambio de paradigma terapéutico en curso se relaciona con los aportes de la genómica y la medicina traslacional así como con el rol de la neoadyuvancia para determinados estadios de la enfermedad.
  • La pérdida de peso es frecuente y multifactorial, y el síndrome anorexia-caquexia y la insuficiencia pancreática exocrina deben ser considerados. El diagnóstico nutricional y su manejo deben realizarse en todos los casos desde el momento de la sospecha diagnóstica y en todos los estadios de la enfermedad.
  • El manejo del paciente con ACDP debe ser personalizado, individualizando las conductas y desde una mirada multidisciplinaria en todos los casos.

Acta Gastroenterol Latinoam 2020;50(2):(ADP – Agosto 2020)

Sandra Basso, Marisa Canicoba, Pablo Capitanich, Marcela Carballido, Javier Crisci, Federico Della Giustina, Lucas Granero, Silvia C Gutiérrez, Hui Jer Hwang, Ignacio Jerez, Gustavo Kohan, María Eugenia Linares, Laura Marchi, Giselle Martini, Oscar Mazza, Mariano Moro, Martín Palavecino, Analía Pasqua, Graciela Uranga

Resumen

La insuficiencia pancreática exocrina (IPE) es un trastorno producido por numerosas patologías pancreáticas y extrapan­creáticas, muchas de las cuales son habituales en la práctica cotidiana de los gastroenterólogos, oncólogos y cirujanos. Las deficiencias nutricionales ocasionadas por esta entidad in­crementan la morbimortalidad de los pacientes, por lo cual su diagnóstico temprano y su tratamiento oportuno e indivi­dualizado son mandatorios en pacientes con patologías tales como pancreatitis crónica, pancreatitis aguda necrotizante y tumores pancreáticos o en individuos con antecedentes de cirugías pancreáticas y gastroduodenales.

Acta Gastroenterol Latinoam 2018;48(3):213-225